Psicóloga en Málaga y online
Cuando el peligro terminó, pero una parte de ti sigue intentando protegerte. Terapia para trabajar lo que te pasó a tu ritmo, sin forzar nada, en consulta o por videollamada.
Antes de la primera sesión, hablamos cinco minutos por teléfono.
El trauma no siempre aparece como recuerdos claros del pasado. Muchas veces se nota en el día a día.
Escríbeme por WhatsApp con dos líneas sobre lo que te pasa y buscamos un momento para hablar. El primer paso lo das tú, cuando lo veas claro.
Entender lo que ocurre
Puede aparecer después de una experiencia especialmente intensa, pero también tras situaciones repetidas de humillación, rechazo, intimidación, control, abandono o violencia. Cuando no puedes escapar, defenderte o hacer que aquello termine, el sistema de alerta aprende a anticipar el peligro incluso cuando ya no está.
Tu mente no está intentando perjudicarte: intenta evitar que vuelvas a sufrir. El problema llega cuando esa protección sigue encendida y te limita. Evitar algo reduce el miedo durante unos minutos, pero impide comprobar que ahora puedes afrontarlo. Poco a poco, el mundo se hace más pequeño.
El impacto no depende solo de lo que pasó. También influyen la duración, la edad, la sensación de control, el apoyo que recibiste y el significado que tuvo para ti. Por eso dos personas pueden vivir algo parecido y reaccionar de forma muy distinta.
Sin diagnóstico también cuenta
No todas las personas que pasan por algo adverso desarrollan un trastorno de estrés postraumático, pero pueden aparecer ansiedad, tristeza, irritabilidad, aislamiento, desconfianza, problemas de sueño, baja autoestima o una necesidad constante de anticipar el peligro (McLaughlin y Lambert, 2017).
En un estudio de caso con una adolescente víctima de acoso escolar, el malestar se manifestó como ansiedad anticipatoria, tristeza, aislamiento, autocrítica, evitación y dificultades con la alimentación y la imagen corporal, sin cumplir todos los criterios de estrés postraumático (Puente-Martínez, 2026). No recibir una etiqueta no significa que lo vivido no haya dejado huella.
Cuando el daño vino de otras personas
Las experiencias repetidas de rechazo, humillación o maltrato pueden cambiar cómo te ves. Lo que otros hicieron se convierte en “el problema soy yo” o “no puedo confiar en nadie”.
A tu ritmo
No. La terapia no debe obligarte a relatar detalles que todavía no te ves con fuerza de contar.
Lo primero es entender qué está pasando ahora, valorar tu seguridad, ver cómo te está afectando y darte recursos para regular el malestar. El trabajo con los recuerdos llega después, cuando haga falta y haya estabilidad suficiente para hacerlo de forma segura. No se trata de revivir lo sucedido sin propósito, sino de poder procesarlo sin volver a sentir indefensión.
En terapia
La intervención se adapta a lo que viviste, a tu edad, a tu seguridad actual y a las dificultades que siguen presentes. El proceso puede incluir:
Si lo que pesa es una pérdida, también acompaño el duelo. Y con adolescentes el trabajo se hace con la familia cerca.
01
Una llamada para ponerle cara y voz a tu psicóloga y ver qué te trae.
02
Entender el motivo de consulta, la historia del problema y cómo te está afectando.
03
Poner en palabras qué quieres cambiar y diseñar la intervención a tu medida.
04
Cada cierto tiempo revisamos cómo vas y ajustamos lo que haga falta.
Lo que te ocurrió forma parte de tu historia, pero no tiene por qué seguir dirigiendo tu vida.
Pilar Puente Martínez
Soy Pilar Puente Martínez, psicóloga sanitaria colegiada AO-14151. Mi trabajo de fin de máster fue un estudio de caso sobre una intervención con terapia cognitivo-conductual y terapia de aceptación y compromiso en una adolescente víctima de acoso escolar.
Cuando la violencia o el abuso continúan, la prioridad no es solo reducir los síntomas: hay que valorar la seguridad y coordinar, cuando proceda, recursos sanitarios, sociales, educativos o jurídicos.
Las sesiones pueden ser en la consulta de Alameda Principal, en el centro de Málaga, o por videollamada, si lo prefieres, con el mismo precio y la misma forma de trabajar. Cómo funciona, en terapia online.
65 € la sesión de 60 minutos
Mismo precio en consulta y online.
Opiniones
Publicado en Google![]()
Victor Pablo Aldaya GarcíaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional. Te sientes escuchado y comprendido. La recomiendo totalmente.Publicado en Google![]()
sophie michielsTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Puedo recomendar mucho a Pilar, es una excelente psicóloga. Muy paciente y comprensiva. Personalmente, me ha ayudado mucho y siempre me recibe con una sonrisa. 😁Publicado en Google![]()
Pilar AlvesTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
En qué orden priorizar? Excelente profesional, solo en una primera impresión notas que lo suyo es vocacional, pura pasión y ayudadora por naturaleza. Contagia su buena energía. Especializada en todo lo que necesitaba, como un ángel caído del cielo para mi, puesta en mi camino. Tenía que conocerla. Te ayuda en todo lo que puede y más. Muy dinámica y con mucha paz. No te estancas, siempre te ayudará a salir de tu zona de confort. Gracias Pilar.Publicado en Google![]()
Eva Contreras FloresTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Pilar es un encanto muy buena profesional, sabe llegar al fondo de las personas cien por cien recomendable🤗🤗Publicado en Google![]()
Maricarmen Rueda chavesTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
ExcelentePublicado en Google![]()
DavidTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Encantado de haber conocido a Pilar, y haber presenciado su taller de auto conocimiento, me transmitió mucha calma y me llevé nuevas herramientas para este viaje interior. Gracias ✨Publicado en Google![]()
JuanitaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Pili es un ser hermoso. Siempre atenta, sonriente, amable, y empática. Su libro me parece una maravilla, con detalles super bonitos. Y puedo ver en ella esas ganas de ayudar a las personas, de ayudarnos a liberarnos de nuestras emociones estancadas y encontrarnos cada vez con nosotros mismos. Gracias Pili, y que lindo conocer gente como tú. ❤️su taller fue hermoso para repetir!Publicado en Google![]()
José MoraTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Si buscas profesionalidad en Pilar la vas a encontrar, pero no solo eso, es cercana y empática. Pilar es maravillosa. Gracias por todo!!!Publicado en Google![]()
Maira OliveiraTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Con Pilar mi hijo aprendió a gestionar sus frustraciones, a enfrentar a sus miedos y aprendió a organizarse en los estudios. Fue un total acierto contar con la ayuda de Pilar. Hemos dejado atrás las discusiones y las malas caras. Mi hijo es un adolescente feliz!Publicado en Google![]()
Antonio MedinaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional. Desde la primera sesión me sentí escuchado y comprendido. Su manera de guiar las conversaciones y ofrecer herramientas prácticas me ha ayudado muchísimo a crecer y mejorar. La recomiendo totalmente.
Cuando una amenaza se repite o parece incontrolable, los sistemas que detectan el peligro pueden quedarse activados. En adolescentes que sufren victimización, la desregulación emocional es uno de los mecanismos que conecta el acoso con la ansiedad y la depresión (McLaughlin et al., 2009).
En un conflicto suele haber más igualdad y las dos partes pueden expresarse, negociar o alejarse. En el acoso aparecen repetición, intención de dañar, desequilibrio de poder, dificultad para defenderse y miedo que cambia tu vida diaria. En el ciberacoso, la repetición puede venir de una imagen que sigue circulando (Kasturiratna et al., 2025).
No. Una revisión de 56 metaanálisis encontró una relación consistente entre ciberacoso y ansiedad, depresión, soledad, estrés y baja autoestima (Kasturiratna et al., 2025). No todas las personas acosadas desarrollan esas consecuencias, pero el riesgo es demasiado serio para llamarlo “cosas de internet”.
No. Puede ser físico, emocional o sexual, y también negligencia. En un estudio con 618 menores atendidos por los servicios de protección, el 35,9 % encajaba en un perfil de negligencia (Fernández et al., 2024). Son menores que ya estaban en protección y no representan a la población general, pero muestran que el daño también puede venir del cuidado que no se recibe.
Cuando a alguien le han quitado credibilidad o le han culpado una y otra vez, puede acabar desconfiando de su propia percepción. Y como el maltrato alterna a menudo con calma o disculpas, cuesta ver el patrón completo. Dudar de lo sucedido puede ser una consecuencia de lo vivido, no una prueba de que no ocurrió.