Psicóloga en Málaga y online
Una ruptura no se lleva solo a una persona: también rutinas, proyectos y una forma de imaginar el futuro. Aquí lo trabajas tú, en sesiones individuales, para entender qué pasó y recolocarte, también si vienes de una relación que te hacía daño.
Antes de la primera sesión, hablamos cinco minutos por teléfono.
Después de una ruptura es comprensible sentir tristeza, rabia, miedo, confusión o soledad. El problema aparece cuando tu bienestar empieza a depender de lo que haga la otra persona.
Escríbeme por WhatsApp con dos líneas sobre lo que te pasa y buscamos un momento para hablar. El primer paso lo das tú, cuando lo veas claro.
Entender lo que ocurre
Entender que la relación no funcionaba no hace que el dolor desaparezca. Puedes saber que volver no sería lo mejor para ti y, al mismo tiempo, sentir una necesidad intensa de llamar, revisar sus redes, buscar una explicación o imaginar que todavía es posible recuperar lo que teníais.
Dentro de una relación se construyen costumbres, proyectos y formas de conseguir compañía, reconocimiento o seguridad. Cuando termina, esas funciones también se pierden, aunque hubiera conflicto. En un estudio con 886 jóvenes adultos, el malestar tras la ruptura se relacionó con la cercanía que había existido, no esperar el final, sentir traición, no querer la ruptura y desear recuperar el vínculo (van der Watt et al., 2025).
Recuperarse no significa dejar de querer de un día para otro ni demostrar que ya no te importa. Significa integrar la pérdida, recuperar tu autonomía y construir una vida que no dependa de que la otra persona vuelva, cambie o reconozca el daño causado.
Dependencia emocional
Sufrir mucho no demuestra por sí solo que haya dependencia. La diferencia está en cómo se organiza tu vida alrededor del vínculo. Conviene valorarlo cuando:
No se trata de ponerte la etiqueta de “persona dependiente”, sino de entender qué función cumple la relación y qué necesidades están quedando depositadas casi solo en ella.
Relaciones conflictivas
No todas las relaciones difíciles parecen conflictivas desde fuera. A veces el conflicto está en lo que no dices para evitar una reacción, en la culpa que aparece cuando pones un límite o en el esfuerzo constante por sostener algo que te agota. Otras veces cambia la persona, pero terminas sintiéndote igual: sin que te tengan en cuenta, bajo control o cargando con el bienestar de los demás.
Muchas de estas dinámicas vienen de formas de protegerte que aprendiste en otras relaciones: ceder para que no se vayan, controlar para reducir la incertidumbre, atacar antes de que te hieran, alejarte para no depender o callar para evitar el conflicto. Pudieron servirte. El problema llega cuando se convierten en tu única manera de relacionarte.
Los problemas interpersonales se relacionan con más malestar, ansiedad, depresión y estrés, y el malestar a su vez también puede dificultar las relaciones (Iovoli et al., 2025).
Ojo: cuando hay miedo, intimidación, humillación, vigilancia, control, amenazas o violencia, no estamos ante un problema de comunicación. La prioridad es tu seguridad, no aprender a discutir mejor.
En terapia
La terapia no pretende que olvides a esa persona, ni convencerte de que la relación no importaba, ni obligarte a cerrar antes de que llegue tu momento. El proceso puede ayudarte a:
Si te cuesta verte con buenos ojos, también trabajamos la autoestima para reconstruirte después.
01
Una llamada para ponerle cara y voz a tu psicóloga y ver qué te trae.
02
Entender el motivo de consulta, la historia del problema y cómo te está afectando.
03
Poner en palabras qué quieres cambiar y diseñar la intervención a tu medida.
04
Cada cierto tiempo revisamos cómo vas y ajustamos lo que haga falta.
Cerrar una relación no siempre significa obtener todas las respuestas.
Pilar Puente Martínez
Soy Pilar Puente Martínez, psicóloga sanitaria colegiada AO-14151. Aquí trabajo contigo en sesiones individuales. Si tu pareja y tú todavía queréis intentarlo, venid en pareja: esa es otra terapia.
Puedes hacer las sesiones online, con la misma forma de trabajar y el mismo precio que en consulta. Cómo funciona, en terapia online.
65 € la sesión de 60 minutos
Mismo precio en consulta y online.
Opiniones
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Victor Pablo Aldaya GarcíaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional. Te sientes escuchado y comprendido. La recomiendo totalmente.Publicado en Google![]()
sophie michielsTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Puedo recomendar mucho a Pilar, es una excelente psicóloga. Muy paciente y comprensiva. Personalmente, me ha ayudado mucho y siempre me recibe con una sonrisa. 😁Publicado en Google![]()
Pilar AlvesTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
En qué orden priorizar? Excelente profesional, solo en una primera impresión notas que lo suyo es vocacional, pura pasión y ayudadora por naturaleza. Contagia su buena energía. Especializada en todo lo que necesitaba, como un ángel caído del cielo para mi, puesta en mi camino. Tenía que conocerla. Te ayuda en todo lo que puede y más. Muy dinámica y con mucha paz. No te estancas, siempre te ayudará a salir de tu zona de confort. Gracias Pilar.Publicado en Google![]()
Eva Contreras FloresTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Pilar es un encanto muy buena profesional, sabe llegar al fondo de las personas cien por cien recomendable🤗🤗Publicado en Google![]()
Maricarmen Rueda chavesTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
ExcelentePublicado en Google![]()
DavidTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Encantado de haber conocido a Pilar, y haber presenciado su taller de auto conocimiento, me transmitió mucha calma y me llevé nuevas herramientas para este viaje interior. Gracias ✨Publicado en Google![]()
JuanitaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Pili es un ser hermoso. Siempre atenta, sonriente, amable, y empática. Su libro me parece una maravilla, con detalles super bonitos. Y puedo ver en ella esas ganas de ayudar a las personas, de ayudarnos a liberarnos de nuestras emociones estancadas y encontrarnos cada vez con nosotros mismos. Gracias Pili, y que lindo conocer gente como tú. ❤️su taller fue hermoso para repetir!Publicado en Google![]()
José MoraTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Si buscas profesionalidad en Pilar la vas a encontrar, pero no solo eso, es cercana y empática. Pilar es maravillosa. Gracias por todo!!!Publicado en Google![]()
Maira OliveiraTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Con Pilar mi hijo aprendió a gestionar sus frustraciones, a enfrentar a sus miedos y aprendió a organizarse en los estudios. Fue un total acierto contar con la ayuda de Pilar. Hemos dejado atrás las discusiones y las malas caras. Mi hijo es un adolescente feliz!Publicado en Google![]()
Antonio MedinaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional. Desde la primera sesión me sentí escuchado y comprendido. Su manera de guiar las conversaciones y ofrecer herramientas prácticas me ha ayudado muchísimo a crecer y mejorar. La recomiendo totalmente.
Pensar en lo ocurrido puede ayudar a entenderlo. El problema es la rumiación: repetir las mismas preguntas y escenas sin llegar a nada útil. En 560 jóvenes de 17 a 22 años, rumiar más se relacionó con peor rendimiento académico y peor salud física tras la ruptura (Mancone et al., 2025).
No hay una regla que valga para todas las rupturas. A veces el contacto reactiva la esperanza; otras es necesario por hijos o asuntos prácticos. Mantener contacto no mostró por sí solo una relación significativa con el malestar (van der Watt et al., 2025). Importa más para qué se mantiene y cómo te deja.
Porque querer que desaparezca el dolor no es lo mismo que comprobar que la relación puede funcionar de otra manera. Antes de volver, conviene preguntarse si quieres regresar porque la relación puede ser distinta o porque no sabes cómo sostener lo que sientes cuando esa persona no está.
No hay un plazo que valga para todo el mundo. La pregunta útil no es si ha pasado suficiente tiempo, sino si eliges esa relación libremente o la necesitas para no conectar con la pérdida anterior.
No hace falta tocar fondo ni esperar un número de meses. Cuando el malestar afecta al sueño, al trabajo o a la salud, cuando vuelves una y otra vez a una relación que te daña o cuando aparecen desesperanza intensa o pensamientos de hacerte daño.