Psicóloga en Málaga y online
La muerte ocurre una vez, pero la ausencia se descubre muchas veces: al llegar a casa, en una fecha, en algo que haces sin pensar. Acompañamiento en el duelo, también cuando quien se ha ido es un animal que era familia.
Antes de la primera sesión, hablamos cinco minutos por teléfono.
Pedir ayuda no significa que estés llevando mal el duelo. Significa que algo te está impidiendo seguir sin acompañamiento.
Escríbeme por WhatsApp con dos líneas sobre lo que te pasa y buscamos un momento para hablar. El primer paso lo das tú, cuando lo veas claro.
Entender lo que ocurre
Cuando muere alguien importante no desaparece solo una persona. Cambian las rutinas, las conversaciones, los proyectos y la vida que imaginabas con ella. Por eso puedes entender racionalmente que ha muerto y seguir esperando su presencia: tu mente todavía se organiza según una vida en la que estaba.
Aunque la muerte fuera esperada, saberlo no prepara del todo para la ausencia. Tras una enfermedad puede aparecer alivio porque el sufrimiento terminó, y culpa por sentirlo. También es frecuente volver a los últimos días: ¿me di cuenta tarde?, ¿tomamos la decisión correcta? Pero esas decisiones se tomaron con lo que sabías y podías hacer en aquel momento.
El duelo no sigue una línea recta ni una sucesión obligatoria de etapas. Una canción o una foto pueden reactivar el dolor sin que eso sea retroceder. Si te interesa de dónde salen las famosas cinco etapas, lo cuento en las fases del duelo.
El esfuerzo está asegurado, pero quizás el resultado no lo está.
Muertes repentinas
Sin tiempo para prepararse, y a veces por un accidente, un suicidio u otras circunstancias traumáticas, el duelo puede mezclarse con miedo, imágenes intrusivas, culpa o la necesidad de entender lo incomprensible. La persona se queda atrapada en cómo murió alguien, en lugar de recordar también cómo vivió.
En un metaanálisis de 37 estudios con 5.911 adultos que habían sufrido pérdidas violentas, la rumiación se asoció de forma importante con los síntomas de duelo prolongado (Heeke et al., 2019). En estos casos puede hacer falta trabajar a la vez la pérdida y el impacto traumático.
Duelo por mascota
Cuando muere un animal de compañía desaparece una presencia que formaba parte de tu casa, tus rutinas y tu forma de sentir compañía. Quizá sigas mirando hacia donde dormía o esperes encontrarlo al llegar. No son solo costumbres: son años de una vida organizada alrededor de un vínculo.
A menudo hay que decidir sobre tratamientos o sobre la eutanasia, y una decisión tomada para evitarle sufrimiento puede sentirse igualmente como una traición. En un estudio español, no haber podido despedirse se relacionó con un duelo más intenso, y cuando el animal había muerto atropellado, la probabilidad de superar el punto de corte del cuestionario de cribado fue aproximadamente 2,6 veces mayor (Muñoz-Rascón et al., 2026).
Además, el entorno no siempre entiende la pérdida: “adopta otro”, “al menos era un animal”. Cuando una pérdida no se reconoce ni recibe apoyo se habla de duelo desautorizado, y la falta de validación puede intensificar el malestar (Yiu et al., 2024). El valor de una relación no depende de la especie, sino del lugar que ocupaba en tu vida.
En terapia
Un grupo de apoyo y la terapia individual no son lo mismo. La terapia te da un espacio solo para tu historia, a tu ritmo, para entender qué está manteniendo el dolor.
La terapia no pretende borrar el recuerdo, acelerar el duelo ni convencerte de que pases página. El proceso puede ayudarte a:
Si además notas nervios constantes o te cuesta dormir, también trabajamos la ansiedad que aparece después de una pérdida.
01
Una llamada para ponerle cara y voz a tu psicóloga y ver qué te trae.
02
Entender el motivo de consulta, la historia del problema y cómo te está afectando.
03
Poner en palabras qué quieres cambiar y diseñar la intervención a tu medida.
04
Cada cierto tiempo revisamos cómo vas y ajustamos lo que haga falta.
El vínculo no desaparece cuando aceptas la muerte. Cambia de lugar para que puedas seguir viviendo sin tener que dejar de querer.
Pilar Puente Martínez
Soy Pilar Puente Martínez, psicóloga sanitaria colegiada AO-14151. En el duelo trabajo sobre lo que mantiene el malestar, como la dificultad para integrar la muerte, las interpretaciones negativas o la evitación, en lugar de esperar solo a que pase el tiempo (Keser y Boelen, 2025).
Las sesiones pueden ser en la consulta de Alameda Principal, en el centro de Málaga, o por videollamada, con el mismo precio y la misma forma de trabajar. Cómo funciona, en terapia online.
65 € la sesión de 60 minutos
Mismo precio en consulta y online.
Opiniones
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Victor Pablo Aldaya GarcíaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional. Te sientes escuchado y comprendido. La recomiendo totalmente.Publicado en Google![]()
sophie michielsTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Puedo recomendar mucho a Pilar, es una excelente psicóloga. Muy paciente y comprensiva. Personalmente, me ha ayudado mucho y siempre me recibe con una sonrisa. 😁Publicado en Google![]()
Pilar AlvesTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
En qué orden priorizar? Excelente profesional, solo en una primera impresión notas que lo suyo es vocacional, pura pasión y ayudadora por naturaleza. Contagia su buena energía. Especializada en todo lo que necesitaba, como un ángel caído del cielo para mi, puesta en mi camino. Tenía que conocerla. Te ayuda en todo lo que puede y más. Muy dinámica y con mucha paz. No te estancas, siempre te ayudará a salir de tu zona de confort. Gracias Pilar.Publicado en Google![]()
Eva Contreras FloresTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Pilar es un encanto muy buena profesional, sabe llegar al fondo de las personas cien por cien recomendable🤗🤗Publicado en Google![]()
Maricarmen Rueda chavesTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
ExcelentePublicado en Google![]()
DavidTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Encantado de haber conocido a Pilar, y haber presenciado su taller de auto conocimiento, me transmitió mucha calma y me llevé nuevas herramientas para este viaje interior. Gracias ✨Publicado en Google![]()
JuanitaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Pili es un ser hermoso. Siempre atenta, sonriente, amable, y empática. Su libro me parece una maravilla, con detalles super bonitos. Y puedo ver en ella esas ganas de ayudar a las personas, de ayudarnos a liberarnos de nuestras emociones estancadas y encontrarnos cada vez con nosotros mismos. Gracias Pili, y que lindo conocer gente como tú. ❤️su taller fue hermoso para repetir!Publicado en Google![]()
José MoraTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Si buscas profesionalidad en Pilar la vas a encontrar, pero no solo eso, es cercana y empática. Pilar es maravillosa. Gracias por todo!!!Publicado en Google![]()
Maira OliveiraTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Con Pilar mi hijo aprendió a gestionar sus frustraciones, a enfrentar a sus miedos y aprendió a organizarse en los estudios. Fue un total acierto contar con la ayuda de Pilar. Hemos dejado atrás las discusiones y las malas caras. Mi hijo es un adolescente feliz!Publicado en Google![]()
Antonio MedinaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional. Desde la primera sesión me sentí escuchado y comprendido. Su manera de guiar las conversaciones y ofrecer herramientas prácticas me ha ayudado muchísimo a crecer y mejorar. La recomiendo totalmente.
Cuando la muerte sigue sintiéndose irreal, cuando el anhelo, la culpa o los últimos momentos ocupan gran parte del día, cuando no puedes retomar tu vida o cuando el dolor no afloja o aumenta. No hace falta esperar a un diagnóstico.
No hay una fecha en la que debas haberlo terminado. Su intensidad cambia con el tiempo y depende del vínculo, de cómo fue la muerte, de los apoyos y de tu historia (Hasdenteufel y Quintard, 2022).
Sí. El alivio porque terminó el sufrimiento no significa que desearas su muerte ni que le quisieras menos. A menudo refleja que tú también llevabas mucho tiempo sufriendo o cuidando.
No, aunque pueden darse juntos. En el duelo el dolor suele estar ligado a la ausencia de alguien concreto; en la depresión la desesperanza se extiende a más áreas. Duelo prolongado, depresión y estrés postraumático están relacionados, pero se pueden diferenciar (Keser y Boelen, 2025).
Muchas veces no hay un momento que se sienta del todo correcto. Además de preguntarte si podía vivir más, piensa en qué calidad de vida tenía, qué sufrimiento intentabas evitar y qué te dijo el equipo veterinario. Que una decisión compasiva duela no demuestra que fuera equivocada.
No. Cada vínculo tiene su propia historia y no hay un plazo universal. La pregunta útil es desde qué necesidad lo decides: construir algo nuevo o llenar el vacío cuanto antes.